¿Es la gestión de la diversidad algo necesario o de obligado cumplimiento?
La gestión de la diversidad en las organizaciones empresariales es algo que se procede de la “normativa” pero también es una apuesta que hacen muchas empresas para potenciar e impulsar la diversidad en sus equipos por los beneficios que conlleva.
Pero, ¿qué es la diversidad? Es un conjunto de valores, visiones, culturas, conocimientos organizacionales, metodologías y conocimiento que cada nuevo grupo trae consigo para ponerlo al servicio de la competitividad y dar respuesta a las oportunidades crecientes que plantea la globalización.
El mundo laboral se está transformando: existen nuevas tendencias demográficas, varias generaciones conviviendo en un mismo espacio empresarial y laboral, el impacto de la tecnología, el aumento en el número de mujeres directivas… etc.
Todas estas novedades y tendencias requieren de la creación y puesta en marcha de estrategias de gestión de la diversidad que agrupen y responsan a las necesidades de los distintos grupos y perfiles presentes en las organizaciones, así como en los clientes y las interrelaciones con nuestro entorno.
Dentro del marco legal y laboral, la diversidad y el desafío que requiere para su gestión implica ir más allá de la necesidad de cumplir la normativa e integrar empleados de diferentes razas, géneros, edades, creencias o estilos de vida.
¿Cuáles son los beneficios de una gestión eficaz de la diversidad?
En un mundo globalizado y en el que la competitividad es cada vez mayor, el peso de la multiculturalidad presente en las organizaciones es algo de elevada relevancia.
A nivel europeo existen diversos estudios que muestran cómo la creación y gestión de empresas diversificadas puede aportar beneficios reales, en organizaciones o empresas de muy diferente tipo o tamaño.
Entre los beneficios que podemos lograr encontramos:
• Ayudar a crear lazos entre los aspectos internos y externos del trabajo de una empresa.

• Atracción, reclutamiento y gestión de empleados con diferentes backgrounds profesionales y de gran talento.
• Reducción de los gastos laborales.
• Aportación a la flexibilidad y responsabilidad individual de los empleados.
• Fomentar la implicación, la ética del trabajo y el “esfuerzo discrecional” de los empleados.
• Mejor asimilación del impacto de la globalización y del cambio tecnológico.
• Fortalecimiento de la creatividad y de la innovación.
• Mejora de los conocimientos acerca de cómo operar en culturas diferentes.
• Mayor comprensión de las necesidades de los clientes.
• Asistencia en el desarrollo de nuevos productos, servicios y estrategias de mercado.
• Mejora de la imagen y reputación de la empresa de cara al exterior.
• Creación de oportunidades para grupos desfavorecidos, fomentando la cohesión social.
La gestión de la diversidad es, pues, necesaria para competir en el mundo y entorno global actual pero también es cierto que los equipos con personas de diferentes orígenes pueden tener mayor tendencia al conflicto o problemas como por ejemplo problemas entre generaciones, de género…;
Para reducir estos riesgos surgidos de esta “multi-culturalidad” se hace necesario establecer una política o estrategia de la diversidad. Y como en otros procesos de gestión del cambio, cobra gran importancia el rol ejercido por los líderes de la empresa. Son un factor clave para promover el dialogo e impulsar el cambio y respeto entre los diferentes integrantes de la organización.
Y, requiere una cultura construida sobre las bases de la aceptación de las diferencias, que complementan en el resultado final, en la productividad y en el compromiso hacia la empresa. En Unique, como empresa multinacional apostamos por la diversidad tanto de género como cultural, fuente de sinergias que pueden contribuir a unos mejores resultados.
Es importante estar atentos a los cambios y adaptarse a las nuevas realidades de entornos multinacionales, para lograr los mejores resultados.